Crónica de la conferencia de Javier Hidalgo.

CONFERENCIA: EL SECTOR PRIVADO Y EL LENGUAJE MUSEOGRÁFICO

Javier Hidaldo, I Jornada de la Asociación de Museos y Espacios Singulares Corporativos

La fundación de la Asociación Mesco es una gran oportunidad para el sector, en particular si contribuye a trasladar una idea a la sociedad de que los museos son un sector diverso pero a la vez también compacto.

Preservar y conservar:

El cardenal Scipione Borghese hizo grabar este texto en la entrada del pequeño teatro del parque público de su famosa Villa Borghese, en la Roma del Barroco:

“No importa quien seas, basta que seas hombre libre, no temas aquí estorbos de reglamentos; ve donde quieras, pregunta lo que quieras, vete cuando lo desees. Estas delicias están hechas más bien para el huésped que para el dueño”

En la villa había maravillas tales como un huerto, una reserva de hielo o una gruta del vino. Había gusanos de seda, plantas exóticas, un jardín zoológico y esculturas y estatuas antiguas.

Y es que el museo está para preservar, un concepto que va más allá de solo conservar. Preservar significa no sólo custodiar piezas, sino también mantener vivo un relato, una historia que sobrevive con todo su rigor.

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El museo se adapta

El Museo de las Confluencias de Lyon (inaugurado a finales de 2014) es un ejemplo de adaptación social de los museos.

En el siglo XVII fue el Palacio de Saint- Pierre; luego fue sede de la administración y posteriormente sede de obras de arte confiscadas. En 1799 deviene un museo, como instrumento didáctico para la formación de los diseñadores de las fábricas de seda. En 1807 ya tiene su primer conservador.

El Museo de Pérgamo en Berlín es otro ejemplo de cómo conseguir un museo a partir de tomar piezas de otros lugares, sin demasiados miramientos en épocas en que eso era posible. Esta adaptación puede afectar a diversos aspectos (el parque zoológico Faunia de Madrid admitió la organización de bodas, aunque las musealizó para adaptarlas al entorno y características de Faunia).

El lenguaje museográfico como medio de comunicación.

Las grandes exposiciones universales de finales del XIX y principios del XX, con la de Londres de 1851 y la de Chicago de 1893 como paradigmas -en esta última ya se introduce el factor lúdico y el turismo de masas- representan el cambio de uso de la colección y el objeto: de finalidad en sí mismo pasa la pieza a medio de comunicación al servicio de un relato. Se abre así el camino de un nuevo lenguaje: el lenguaje museográfico; un lenguaje verdaderamente universal.

Estas grandes exposiciones también preconizan a grandes museos que se irían abriendo durante el siglo XX. No obstante, es preciso tener en cuenta que mucho de los museos no es escalable, de modo que ciertos pequeños museos que funcionan muy bien a pequeña escala, serían de efectos irreplicables a gran escala.

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Mediación humana

En la medida y el momento en que los objetos dejan de ser significativos per se requieren intermediarios que los expliquen. También son necesarios estos intermediarios cuando quienes contemplan dichos objetos no forman parte del colectivo cultural que los ha coleccionado.

Algunos comentarios acerca de ciertos museos corporativos.

Museo de las abejas de Colmenarejo: que aparece a partir de una explotación apícola local con una fuerte vocación de investigación y compromiso social con el entorno.

Iberceras: empezaron con un proyecto esencialmente gráfico que no funcionó. Supieron implicar a los miembros del staff de la empresa (un factor fundamental en el museo de empresa) y reforzar un vínculo social con el entorno. Hay que ser cautos con la contratación de agencias “llaves-en-mano” dedicadas a museos, pues normalmente recurren a proyectos que pueden presentar diversos problemas de imbricación y complicidad con el visitante y con la sociedad local, aspecto básico del museo exitoso. En el caso del museo corporativo, la participación del staff y del conocimiento de la empresa en el desarrollo del museo, es un aspecto básico.

Iberdrola: museo pequeño que se dedicó a la gestión y desarrollo de una actividad divulgativa concreta que da buenos resultados. El museo en este caso es en realidad el espacio en que se verifica esta actividad divulgativa.

La empresa contemporánea debe tener claro que la divulgación es un aspecto fundamental. Hoy en día prácticamente no se financia la investigación si no va aparejada a dispositivos de divulgación.

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